El enfoque didáctico tiene por objetivo garantizar que los alumnos adquieran conocimientos y habilidades preventivas para poder actuar e intervenir correctamente ante cualquier situación de riesgo, con total autonomía y con un grado de seguridad óptimo.

Entendemos nuestra labor formativa como una oportunidad de cambio de los criterios preventivos de carácter reactivo, aplicados hasta ahora, en una apuesta por la seguridad proactiva de los propios trabajadores.

De ahí que la mayoría de las formaciones están diseñadas con un 80% del horario lectivo destinado a la actividad práctica y el desarrollo de hipótesis de situaciones de riesgo que los alumnos tienen que resolver.

Esto nos permite analizar el comportamiento humano de los alumnos, valorar los posibles errores cometidos, la tipología del error y su magnitud, estableciendo los parámetros de seguridad más adecuadas en cada caso.